Las recesiones gingivales ocasionan problemas estéticos, sensibilidad, y pueden producir la pérdida de la pieza dentaria.
El tratamiento microquirúrgico con injertos de tejido conectivo brinda una solución definitiva al problema.
Una recesión gingival en una paciente adolescente genera sensibilidad térmica, inflamación y riesgo de pérdida de la pieza dentaria a largo plazo (foto izquierda)
Los problemas ocasionados por la recesión fueron solucionados mediante un autoinjerto de tejido gingival y técnicas de microcirugía plástica (foto derecha)
Insicivo central derecho perdido a causa de un traumatismo. Puede observarse la pérdida de hueso y de tejidos blandos.
El caso fue resuelto mediante regeneración ósea guiada, aumento de tejidos blandos con un autoinjerto de tejido conectivo y la colocación simultánea de un implante.
Ocho meses después de la cirugía puede apreciarse la recuperación de los tejidos perdios y la colocación de una corona temporaria de acrílico
El margen gingival de la corona sufrió una retracción descubriendo una banda de dentina oscurecida, y afectando sevreamente el resultado estético.
El tratamiento consistió en una microcirugía para cubrir la recesión mediante un autoinjerto de tejido conectivo, y el reemplazo de la corona. Asimismo se buscó aumentar el espesor del biotipo para enmascarar el tono oscuro de la raiz dentaria que se visualizaba por translucidez.
El aumento del biotipo gingival acompaña a la odontología restauradora y a la ortodoncia:
1. Oculta estructuras dentarias o emergentes metálicos oscuros que se visualizan por translucidez.
2. Previene recesiones gingivales que descubren el hombro de las coronas y deslucen los resultados del tratamiento ortodóncico o restaurador.
El caso muestra una corona con estética deficiente y exposición del margen por retracción gingival (foto izquierda).
El tratamiento consistió en un aumento del biotipo gingival, reemplazo de la corona y un blanqueamiento del insicivo central vecino (foto derecha)
Prótesis final: Dra. María Cecilia Lacal
La colocación de implantes no debe estar limitada por la disponibilidad previa de hueso.
La regeneración de ósea permite su colocación en la posición ideal para la reconstrucción protética, optimizando la estética y la biomecánica.
El implante colocado en el sitio previamente ocupado por una raiz demuestra una extensa ausencia de hueso (foto izquierda).
Simultáneamente a la colocación del implante se aplicaron técnicas de regeneración ósea con microcirugía.
Seis meses después se puede observar la completa recuperación del hueso perdido (foto derecha)